¡UN ANHELO CUMPLIDO!
27 febrero, 2018
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El pasado 26 de Enero de 2018, la lápida que durante 50 años cubrió la tumba de don Luis de Trelles en la Iglesia de san Esteban quedó expuesta en la S. I. Catedral de Zamora.

Desde el traslado de los restos mortales del Venerable a la Catedral en 1991, la antigua lápida permaneció casi olvidada en el desván de la Iglesia de san Torcuato, sede actual de la Adoración Nocturna de Zamora. Fue una preocupación constante de la Fundación el recuperarla, pero por diferentes motivos no fue posible. El pasado año, por mediación de don Manuel Hernández Malmierca, Patrono de la Fundación y expresidente de la Sección de Zamora, expusimos nuestro deseo al Rvdo don José Ángel Rivera de la Heras, Deán de la S.I. Catedral y Delegado diocesano del Patrimonio, quien de inmediato se encargó personalmente de realizar las gestiones necesarias para su restauración, traslado y colocación en un lugar destacado al lado de la tumba del VENERABLE LUIS DE TRELLES.

¿Qué tiene de especial esta lápida? En 1941, con motivo del 50 aniversario del fallecimiento de don Luis de Trelles, el Consejo Supremo de la Adoración Nocturna decidió rendirle un homenaje en Zamora. Dentro de los actos a realizar destacaba el traslado de los restos mortales de don Luis, desde el Cementerio de San Atilano a la Iglesia de San Esteban donde la Sección Adoradora de Zamora tenía su sede. El Consejo Supremo publicó en el número de la “La Lámpara del Santuario” del mes de Abril, su petición de que en estos actos:

“…participen de algún modo todos los adoradores nocturnos españoles de Jesús Sacramentado en el homenaje que en memoria de D. Luis de Trelles quiere rendirle la “Obra”…”

Se publican además una serie de “Normas” para este homenaje, en cuyo punto 4 se decía:

“Para que todas las Secciones participen de algún modo -material y espiritualmente -, cada una en la medida de sus fuerzas, en el homenaje a tributar a nuestro gran D. Luis (q.e.p.d.) es acuerdo de este Consejo que todas ellas contribuyan con alguna cantidad -no importa que sea pequeña-, recabada por sus respectivos Consejos directivos del modo que cada uno estime más conveniente, de cuyo importe (que remitirán a este Consejo Supremo, por giro, en la forma acostumbrada y acompañando carta en que le avise y consignen su aplicación o destino) habrá de aplicarse la parte que proceda de Secciones fundadas por D. Luis de Trelles al costeo de la caja o arqueta en que hayan de encerrarse sus mortales restos, y la que de las demás Secciones proceda, al de la sepultura y lápida que ha de cubrirla”.

Todas las Secciones de España respondieron, a uno y otro llamamiento.

Con la mayor solemnidad y devoción, el día 1 de Julio, numerosas Secciones de España y público en general, acompañaron los restos de don Luis de Trelles desde el Cementerio de san Atilano a la Iglesia de san Esteban. Entre los asistentes destacaba la presencia de doña María Espíritu Santo Trelles, hija del Venerable. Fueron numerosas las aportaciones recibidas. Durante meses “La Lámpara del Santuario” informó de las Secciones que iban enviado sus donativos, colaborando todas, e incluso alguna envió más de uno. Con lo recaudado se pudo costear la urna:

“[…] una artística urna cineraria de nogal tallado, preciosa obra realizada en los talleres del Hospicio Provincial de Zamora […]”  (Lampara del Santuario, Julio 1941)

y la lápida:

“La lápida de mármol es obra de los talleres del marmolista de esta ciudad D. Cándido Calvo, y el boceto de la misma, así como el de los carteles de propaganda, de D. Fernando Chacón, también de Zamora, que los hizo gratuitamente.”  (Lampara del Santuario, Agosto 1941)

Esta lápida, es pues, el homenaje de los adoradores de toda España a su Fundador, a la memoria de aquel que con su ejemplo y sus escritos les enseñó que:

“No puede haber ocupación mejor, ni que más bien responda a la vocación del cristiano, que la de adorar a Cristo-Eucaristía”. (Luis de Trelles)

Desde la Fundación queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento al Rvdo. don José Ángel Rivera, sin cuya ayuda no hubiese sido posible ver cumplido este anhelo; al Cabildo que preside, por secundar la propuesta de su Deán; al Rvdo don Bernardo Medina Garduño y a doña Patricia Ganado Gamazo, por el excelente trabajo de limpieza y restauración; a don Manuel Hernández Malmierca, por las gestiones realizadas y a la Sección de la Adoración Nocturna de Zamora, que como depositaria de la lápida, la cedió tan generosamente.